Esta sección está dedicada a recetas elaboradas con miel, pero antes de explicar algunas recetas de platos elaborados con miel, os damos algunos consejos acerca de su uso culinario.

 

- Esponjosidad en el horno

La miel permite que los alimentos horneados se mantengan esponjosos porque al ser higroscópica absorbe humedad. Esta propiedad es interesante sobre todo en repostería: bizcochos, galletas, pasteles, turrón, etc. El pan tarda mucho más en ponerse duro si se le añade una pequeña cantidad de miel al elaborarlo.

 

- Edulcorante para yogur, postres con frutas y zumos

La miel es un buen edulcorante para el yogur natural, así como para los postres con frutas que, por motivos industriales, se recogen sin madurar en el árbol y, por lo tanto, son mucho menos dulces (además carecen de otras de sus virtudes). De todos modos, este edulcorante combina muy bien con la mayoría de frutas. El Dr. Vanden la recomendaba con plátanos. En el caso de los zumos de frutas, conviene conocer bien todos los ingredientes y el tipo de miel que se va a utilizar, ya que se trata de sabores con mucha personalidad que podrían no encajar unos con otros. Si la miel estuviera muy espesa o dura, se desprenderá más fácilmente si, antes de cogerla, se pone la cuchara en agua caliente

 

- Desayuno con tostadas

Pensad en la miel por la mañana, al desayunar, como dulce acompañado de pan natural o tostado. Los más indulgentes la echarán por encima de unos buenos gofres caseros (con o sin mantequilla). Siempre es preferible este producto apícola a las mermeladas porque no contiene azúcar añadido (y mucho mejor que las confituras, que contienen más azúcar).

Si se endulza con miel el té o las tisanas, no han de estar recién hervidos porque podrían destruir bastantes de las propiedades del edulcorante, como ya se ha visto. En la cocina, se suele recomendar el uso de este alimento a temperaturas no superiores a 45 - 60º C, excepto si se elaboran horneados, en cuyo caso la presencia de miel suele ser irrelevante.

 

- Merienda

En la merienda vale todo lo dicho para el desayuno; eso sí, poniendo un poco de énfasis en las frutas. Las crepes siempre resultan deliciosas en meriendas un poco festivas... y no son tan laboriosas como parece.

 

- Compatibilidades

La miel es excelente, pero no combina bien con el aceite, a pesar de las salsas estupendas que se pueden preparar con ambos ingredientes. De modo que, si se siguen las compatibilidades de los alimentos, cuando se come ensalada será mejor que el postre no incluya miel. Muchas personas han eliminado el postre de las comidas, o bien toman uno muy ligero y fácil de digerir. Según de qué tipo sea (la mayoría de frutas, por ejemplo), se puede incluir al principio de la comida, en vez de la ensalada tradicional. Son muchos los que ya siguen las buenas combinaciones de los alimentos en su dieta, lo cual favorece la salud y evita complicaciones digestivas.

 

- Miel con canela

En EEUU está bastante extendida la costumbre de consumir regularmente con el desayuno, en lugar de mermelada o mantequilla, una pasta elaborada con miel y canela. La ingesta regular de esta pasta mitiga la falta de energía, reduce el colesterol y fortalece el corazón.

 

- Miel y zumo de limón

La combinación de miel y zumo de limón da como resultado una excelente limonada, a la que se puede añadir un poco de zumo de lima. También se recomienda para casos de fiebre, entonces se tomarán varias cucharaditas durante el día.

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