La miel es el edulcorante natural de más antigüedad que existe y desde miles de años ha sido utilizado, aunque muy pocos eran los que podían acceder a el y se empezó a llamar néctar de los dioses.
Es un alimento dulce, apetecible, que por su exquisito sabor tiene multitud de beneficios y propiedades para el organismo, como defendernos de resfriados y aliviarnos la garganta.
Sin embargo, muchos se preguntan en la actualidad si la miel engorda y es criticada de forma injusta.
Así pues, mucha parte de la población se cuestiona cosas como: ¿la miel de abeja engorda?, ¿puedo comer miel todos los días?, ¿Cuánta cantidad es la recomendable?, etc.
La miel ocupa un lugar en prácticamente todas las cocinas siendo en invierno mucho más habitual. Sin embargo, mucha gente piensa que tal vez no debería tomarla porque es azúcar, porque es demasiado dulce o simplemente porque están a dieta y les han aconsejado no tomarla por su aporte calórico.
Así que, ¿podemos tomarla sin problema? ,¿engorda más que el azúcar?, ¿cuál es la verdad?
La respuesta no es sencilla, aunque lo que si es verdad son todos los beneficios y propiedades que posee como su gran aporte de energía (muy aconsejado a deportistas), y su mayor poder endulzante.
Realmente para hablar de si la miel engorda o no se debe tener en cuenta su composición. En cuanto a calorías, la diferencia entre la miel y el azúcar no es muy grande, siendo de 400kcal por 100 gramos de azúcar y de 320 kcal por 100 gramos de miel.
Así pues, si lo analizamos podemos encontrar la mayor diferencia entre el azúcar y la miel: la miel está compuesta por minerales, vitaminas y antioxidantes, en cambio el azúcar solo aporta calorías.
Otra gran diferencia y no por ello menos importante es el índice glucémico, ya que la miel tiene un índice glucémico de 87 por 100 gramos y el azúcar 100 por cada 100 gramos. Básicamente el azúcar es solo azúcar sin ningún aporte nutricional.
Es difícil cuantificar cuanto puede engordar la miel. La miel contiene azúcar, pero al poseer vitaminas y minerales ayudan a digerir el azúcar y permiten al resto de nutrientes almacenados en el cuerpo que sean utilizados de forma que eliminen grasas y colesterol.
Además la miel contiene fructosa, minerales como el calcio, magnesio, hierro, manganeso y cinc; vitaminas del complejo B, C , D y E; encimas que provienen del estómago de la abeja y compuestos orgánicos.
Como conclusión podemos decir que la miel al igual que cualquier alimento puede engordar dependiendo de su consumo. Siempre debe ser en su justa medida como cualquier alimento que en exceso es malo, por lo que se aconseja tomar miel sin miedo ninguno ya que es un alimento muy completo tanto por sus propiedades como por su exquisito sabor que tan apreciado a sido durante siglos y siglos.